Free xml sitemap generator Derecho Laboral y Otras cosas: agosto 2010

PRESENTACIÓN.

Con este blog vamos a intentar, a través de la publicación periódica de artículos, dar una visión actual del derecho laboral y de la prevención de riesgos laborales. Intentaremos con dicha información resultar útil a aquellos empresarios, trabajadores y profesionales que estén interesados en estos temas.

domingo, 8 de agosto de 2010

EL SUBSIDIO POR DESEMPLEO

subsidio de desempleo

Algunos aspectos de este post han sido modificados por el R.D.-ley 20/2012, de 13 de julio, de medidas para garantizar la estabilidad presupuestaria y de fomento de la competitividad
 Introducción:


Este mes y en nuestro apartado dedicado al derecho laboral nos vamos a dedicar a exponer la regulación legal de la prestación asistencial de desempleo o subsidio de desempleo, que es la ayuda prevista para aquellos trabajadores que cumpliendo los requisitos legales para la concesión del mismo, no tienen derecho o han agotado la otra gran ayuda prevista por nuestro sistema de Seguridad Social para los trabajadores en situación de desempleo, la prestación por desempleo. Dicha prestación ya ha sido objeto de tratamiento en este blog allá por el mes de Septiembre y se ha ido periódicamente actualizando con las reformas más recientes. La regulación de dicha prestación viene establecida en la Ley General de la Seguridad Social, el Real Decreto 625/1985 y Real Decreto Legislativo 3/2004.


Beneficiarios de la prestación:
Aquellos desempleados que reúnan los siguientes requisitos:

  • Inscritos como demandantes de empleo en la oficina de empleo.
  • Permanezcan inscritos durante el período de espera de un mes, salvo para acceder al subsidio especial para mayores de 45 años, ni al subsidio por no tener suficientes cotizaciones para acceder a la prestación contributiva de desempleo o para las situaciones protegidas que se produzcan entre el 8/03/2009 y el 31/12/2010.
  • No rechacen oferta de empleo adecuada, ni se nieguen a participar en acciones de promoción, formación o reconversión profesional, salvo causa justificada.
  • En caso de percibir rentas que sean inferiores al 75% del SMI vigente (474,98 Euros/mes para 2010).
Encontrarse en alguna de las situaciones siguientes:
  • Agotamiento de la prestación por desempleo y responsabilidades familiares o ser mayor de 45 o 52 años, dependiendo del tipo de subsidio.
  • No haber cotizado el tiempo mínimo de un año para causar derecho a la prestación contributiva de desempleo
  • Trabajadores declarados inválidos cuyo expediente sea revisado por mejoría.
  • penados liberados de prisión.
  • Emigrantes retornados.
Dichos requisitos deben concurrir en el momento del hecho causante, considerándose este, según los casos, fecha en que se cumple el plazo de espera de un mes o el de la situación legal de desempleo o de agotamiento del derecho semestral o finalización de la causa de suspensión y en el momento de la solicitud del subsidio, sus prórrogas o reanudaciones y durante la percepción de todas sus modalidades.

Tramitación.
Para obtener el reconocimiento del subsidio de desempleo se debe:

  • Presentar solicitud de subsidio de desempleo dentro de los 15 días siguientes al hecho causante. A dicha solicitud se acompañara documentación acreditativa de la situación legal de desempleo, carencia de rentas, responsabilidades familiares en su caso. Si la solicitud no se presenta dentro del plazo señalado, el derecho del subsidio nace a partir del día siguiente a la solicitud, reduciéndose su duración en tantos días como medien entre la fecha en que hubiera tenido lugar el nacimiento del derecho, de haberse solicitado en tiempo y forma, y aquella en que se haya formalizado la solicitud. La presentación de la solicitud puede realizarse a elección del trabajador: en las dependencias administrativas de la entidad gestora; en los registros de otras administraciones incluidas entidades locales con las que exista convenio; por correo administrativo o procedimientos electrónicos, informáticos o telemáticos.
  • Suscribir compromiso de actividad.
El requisito de carencia de rentas:
Se consideran rentas o ingresos computables a efectos del cumplimiento de los requisitos necesarios para acceder al subsidio por desempleo:




  • Cualquier bien, derecho o rendimiento, salvo las asignaciones por hijos a cargo o el importe de cuotas destinadas a la financiación del convenio especial con la Seguridad Social.
  • Las plusvalías o ganancias patrimoniales, sin que tenga la consideración de renta el importe de la indemnización legal en caso de extinción del contrato.
Algunas reglas para la determinación de las rentas son las siguientes:
  • Las rentas se computan por su rendimiento íntegro o bruto y las ganancias patrimoniales por la diferencia entre ganancias y perdidas patrimoniales.
  • Las rentas se imputan a su titular pero las de explotación de un bien de uno de los cónyuges, en el caso de que el régimen económico matrimonial sea el de gananciales, se imputan por mitad a cada cónyuge.
  • Para establecer la cuantía mensual de las rentas: si se perciben mensualmente, se computan las que corresponden al mes completo anterior al del hecho causante del subsidio, siempre que se mantengan en el mes correspondiente al hecho causante; si las rentas se perciben con periodicidad superior a la mensual, se computan a prorrata mensual sobre el periodo que correspondan; finalmente si las rentas se obtienen en un pago único se computan las obtenidas en el mes anterior al hecho causante del subsidio, al de su solicitud o durante su percepción prorrateándose entre doce meses la cantidad correspondiente. También se computa en los meses siguientes a la obtención de la renta, el rendimiento mensual efectivo o presunto de las mismas.
El subsidio para trabajadores que hayan agotado la prestación contributiva de desempleo y tengan cargas familiares:
Uno de los supuestos para la percepción del subsidio de desempleo es el de haber agotado prestaciones contributivas y tener responsabilidades familiares. En dicho supuesto se entiende por responsabilidades familiares el tener a cargo: al cónyuge, hijos menores o mayores incapacitados, o menores acogidos. Si el familiar percibe rentas de cualquier naturaleza superiores al 75% del SMI, excluida la parte proporcional de las pagas extras, no se considera familiar a cargo. Además se requiere que la renta del conjunto de la unidad familiar, incluido el solicitante, dividida por el número de miembros que componen la misma, no supere dicha cuantía. En caso de que se tengan en cuenta las cargas familiares para reconocer el subsidio a uno de los miembros de la unidad familiar, no puede ser alegada la misma carga para el reconocimiento del derecho a otro miembro de aquella unidad.


El nacimiento del derecho al subsidio se produce a partir del día siguiente a cumplirse el periodo de espera de un mes (es necesario tener en cuenta lo dicho más arriba sobre la exención de dicho requisito).


Su duración es de 6 meses, prorrogables por períodos iguales hasta alcanzar un máximo de 18 meses en general. El máximo podrá ser de 24 meses para menores de 45 años que hayan agotado prestación de desempleo de, al menos, 180 días.


La cuantía del subsidio es del 80% del IPREM mensual vigente en cada momento, para 2010 426 euros/mes.


Subsidio para mayores de 45 años.
Se distingue en entre:

El subsidio especial.
Al que tienen derechos los mayores de 45 años que: hayan agotado una prestación contributiva de 720 días de duración;cumplan los requisitos de inscripción como demandantes de empleo; no rechacen oferta de empleo adecuada; perciban rentas en computo mensual, inferiores al 75% del SMI; no hayan generado derecho a una nueva prestación o tengan derecho al subsidio de mayores de 52 años. La duración de este subsidio especial es de 6 meses y su cuantía estará en función de las responsabilidades familiares: con uno o ningún familiar a cargo será del 80% del IPREM (426 euros en 2010); con dos familiares a cargo 107% del IPREM (569,78 euros en 2010); con más de 2 familiares a cargo 133% IPREM (708, 23 euros en 2010).

El subsidio ordinario.
Al que tienen derecho los mayores de 45 años al agotamiento del plazo de espera de un mes (recordar excepciones a dicho plazo de espera). desde que se agoto la prestación por desempleo o la prestación por desempleo. Su duración varia en función de que se tengan o no responsabilidades familiares: si no se tienen responsabilidades familiares 6 meses improrrogables; si se tienen responsabilidades familiares 6 meses prorrogables hasta los 24 meses cuando se haya agotado una prestación por desempleo de al menos 120 días o 30 meses cuando se haya agotado una prestación de, al menos 180 días. Su cuantía es del 80% del IPREM mensual vigente en cada momento (426 euros en 2010).
Subsidio para mayores de 52 años.
Se percibe desde la fecha del agotamiento de la prestación contributiva de desempleo o desde el agotamiento del subsidio de desempleo en su caso y hasta que el trabajador cumpla la edad ordinaria de jubilación.

El trabajador debe reunir los siguientes requisitos:

  • Haber cotizado durante toda su vida laboral al menos 6 años por contingencia de desempleo.
  • Tener todos los requisitos para acceder a cualquier pensión contributiva de jubilación del sistema de la Seguridad Social, salvo la edad.
  • También es requisito carecer de rentas superiores al 75 % del SMI.
  • Estar percibiendo o tener derecho a percibir un subsidio, haber agotado un subsidio, haber agotado una prestación por desempleo y no percibir el subsidio correspondiente o haberlo extinguido por carecer, inicialmente o con carácter sobrevenido, del requisito de rentas y o del de responsabilidades familiar.
Durante la percepción de este subsidio la entidad gestora cotiza también por la prestación de jubilación.

Los beneficiarios han de presentar una declaración de rentas acompañada de la documentación acreditativa en el plazo de 15 días desde el transcurso de 12 meses desde la fecha de la última reanudación, pues en caso contrario se interrumpe la percepción del subsidio.

La cuantía del subsidio es del 80% del IPREM, 426 euros al mes en 2010. La cuantía puede variar en la misma proporción que las establecidas para el subsidio especial de mayores de 45 años si existen responsabilidades familiares.

Los trabajadores beneficiarios de dicho subsidio pueden firmar un convenio especial con las Seguridad Social a fin de no ver reducidas sus correspondientes pensiones de jubilación.


Trabajadores que no hayan cotizado el período mínimo de cotización de un año para tener derecho a la prestación contributiva de desempleo.

Tienen derecho al mismo los trabajadores que además de los requisitos generales cumplan:

  • En caso de responsabilidades familiares, haber cotizado un período mínimo de 3 meses.
  • Sin responsabilidades familiares, haber cotizado al menos 6 meses.
En este supuesto no existe el período de espera de un mes.

Su cuantía es del 80 % del IPREM (426 euros/mes durante 2010).

La duración del subsidio varia en función de la existencia de responsabilidades familiares y del tiempo trabajado:

Sin responsabilidades familiares la duración del subsidio es de 6 meses

Con responsabilidades familiares la duración del subsidio es de:

  • 3 meses trabajador, 3 meses de subsidio.
  • 4 meses trabajados, 4 meses de subsidio.
  • 5 meses trabajados, 5 meses de subsidio.
  • 6 meses trabajados, 21 meses de subsidio (En este caso concesión inicial por 6 meses y sucesivas prórrogas hasta alcanzar los 21 meses).
Trabajadores declarados inválidos en mejoría.

En este caso el correspondiente subsidio es del 80% del IPREM (426 euros/mes durante 2010) y su duración de 6 meses prorrogables por periodos semestrales hasta un máximo de 28 meses. Su nacimiento se produce desde el día siguiente del hecho causante (resolución del expediente de revisión por mejoría), siempre que el trabajador se inscriba en la oficina de empleo en el plazo de los 3o días desde la resolución y lo soliciten en el plazo de 15 días desde la finalización del periodo de espera de un mes.

Prórrogas de los subsidios.

En los casos de subsidios prorrogables, el beneficiario deberá presentar solicitud de prorroga que habrá de presentarse: en el plazo que media entre el día siguiente a la fecha de agotamiento del periodo semestral y los 15 días siguientes a la fecha del vencimiento del período de pago de la última mensualidad devengada. Si no se solicita la prórroga dentro de dicho plazo se reduce su duración en tantos días como medien entre la fecha en la que hubiera tenido lugar el derecho de haberse solicitado en tiempo y aquella en la que efectivamente se haya formulado la solicitud.

Más información.
https://www.redtrabaja.es/es/redtrabaja/static/Redirect.do?page=introPrestaciones
http://www.mtas.es/es/guia/texto/guia_9/contenidos/guia_9_23_2.htm

sábado, 7 de agosto de 2010

CALOR Y TRABAJO


Introducción:


Ha llegado el verano y con él las altas temperaturas que algunos de nuestros trabajadores sufren en sus centros de trabajo, en ocasiones por que son inherentes a la actividad realizada y en ocasiones por carecer de instalaciones adecuadas. Ello hace que en el presente artículo haya considerado necesario abordar: La regulación legal que existe al respecto en nuestro país; los problemas de salud que se pueden derivar de unas altas temperaturas y por último las formas de prevenir los mismos. 

Marco legal:

La regulación legal a la cuestión de las temperaturas en los centros de trabajo, viene establecida en el Real Decreto 486/1997 de 14 de Abril, por el que se establecen las Disposiciones mínimas de seguridad y salud en los lugares de trabajo y, si bien sin valor legal pero como ayuda para la interpretación del mismo, tenemos también la guía técnica para la evaluación y prevención de los riesgos relativos a la utilización de los lugares de trabajo. Entre la legislación especial destacar el Real Decreto 1826/2009, de 27 de noviembre, por el que se modifica el Reglamento de Instalaciones Térmicas en los Edificios, aprobado por Real Decreto 1027/2007, de 20 de julio, en el que se regulan las condiciones de temperatura en locales de uso administrativo, comercial y pública concurrencia.
La regulación contenida en dichas normas establece:

Unas temperaturas en los locales de trabajo de entre 17º y 27º para trabajos sedentarios y entre 14º y 25º para trabajos ligeros.

La humedad relativa del ambiente estará entre el 30 y el 70% (una alta humedad puede dificultar la sudoración que es uno de los mecanismos de defensa del cuerpo contra el calor, por otra parte una humedad demasiado baja reseca las mucosas y dificulta la respiración a parte de favorecer también la acumulación de electricidad estática).

La velocidad del aire a la que están expuestos los trabajadores no será superior a: 0,25 m/s en ambientes no calurosos; 0,5 m/s en trabajos no sedentarios en ambientes no calurosos y 0,75 m/s en trabajos no sedentarios en ambientes calurosos. En el caso de corrientes de aire expresamente utilizadas para evitar el estrés en exposiciones intensas al calor o corrientes de aire acondicionado, el límite será de 0,25 m/s en el caso de trabajos sedentarios y 0,35 m/s en los demás casos.

Lo anterior sin perjuicio de lo dispuesto en relación a la ventilación de determinados locales en el Real Decreto 1618/1980, de 4 de julio, por el que se aprueba el Reglamento de calefacción, climatización y agua caliente sanitaria que dice: la renovación mínima del aire de los locales de trabajo, será de 30 metros cúbicos de aire limpio por hora y trabajador, en el caso de trabajos sedentarios en ambientes no calurosos ni contaminados por humo de tabaco y de 50 metros cúbicos, en los casos restantes, a fin de evitar el ambiente viciado y los olores desagradables.

En los locales de uso administrativo, comercial y de pública concurrencia habría que tener en cuenta, además de lo anteriormente dicho, que en los recintos calefactados la temperatura del aire no será superior a 21º y en los recintos refrigerados no será inferior a 26º.

Finalmente hay que tener también en cuenta lo que establece la Guía Técnica de pantallas de visualización que interpreta el Real Decreto 488/1997 de 14 de abril, sobre disposiciones mínimas de seguridad y salud relativas al trabajo con equipos que incluyen pantallas de visualización (fundamentalmente ordenadores) y que establece que la temperatura operativa, que tiene en cuenta la temperatura ambiental y la temperatura radiante del equipo, además de la velocidad del aire, debería mantenerse entre 23º y 26º en verano y entre 20º y 24º en invierno. Mientras que la humedad recomendada tendría que estar entre el 45% y el 65%.

¿Quiere decir lo anterior que no es legal mantener temperaturas más altas en los centros de trabajo que las enumeradas anteriormente? No, de hecho la guía técnica de los lugares de trabajo dice al respecto, en el punto 4 de su Anexo III

 "A efectos de la aplicación de lo establecido en el apartado anterior deberán tenerse en cuenta las limitaciones o condicionantes que puedan imponer, en cada caso, las características particulares del propio lugar de trabajo, de los procesos u operaciones que se desarrollen en él y del clima de la zona en la que esté ubicado. En cualquier caso, el aislamiento térmico de los locales cerrados debe adecuarse a las condiciones climáticas propias del lugar."

Así pues si por las anteriores circunstancias no fuera posible conservar las temperaturas del local de trabajo entre los límites previstos legalmente, lo que procedería sería la evaluación del riesgo de estrés térmico a través de alguno de los procedimientos existentes, ya sea a través del índice WBGT que es el que propone la propia Guía Técnica de lugares de trabajo, ya a través del más riguroso Indice de Sudoración Requerida IRQ. Si dichos índices marcan una situación de riesgo para el trabajador se adoptaran las medidas necesarias, de entre las que más adelante se enumeraran, para evitar de esta forma que las condiciones de trabajo supongan un riesgo para el trabajador.

Riesgos de las altas temperaturas para la salud del trabajador:

El principal riesgo que las altas temperaturas representan para el trabajador es el riesgo de estrés térmico que puede tener unas consecuencias extremadamente graves para el trabajador afectado pudiendo llegar, si no se actúa rápidamente, a la muerte del mismo.
En primer lugar debemos conocer que la situación de estrés térmico depende de factores como el calor metabólico producido, la dureza del trabajo realizado y de las posibilidades que tiene el cuerpo de intercambiar calor con el medio ambiente que le rodea a través de los mecanismos de que dispone para hacerlo y que depende de variables como la temperatura ambiente, la humedad del mismo, velocidad del aire, vestimenta, etc. De forma que cuando el calor no se puede intercambiar con el ambiente, o se intercambia en cantidades inferiores a las necesarias, las temperaturas del cuerpo aumentan produciéndose la situación de estrés térmico.
Ante una situación de estrés térmico es importante el reconocimiento inmediato de sus síntomas, tanto por parte de los trabajadores como por parte de los mandos intermedios, para poder actuar frente al mismo rápidamente, antes de que se produzca una crisis irreversible. Los principales síntomas son: sensación de calor, apatía, capacidad de atención, percepción y memoria disminuidas, irritabilidad y en los casos más avanzados: nauseas, vértigo o mareo, interrupción del sudor, bajadas de tensión, pulso cardíaco acelerado y desorientación o confusión.

Otras dolencias relacionadas con el calor son:
  • La erupción cutánea que se caracteriza por la existencia de erupciones en la piel con picores intensos y molestias que impiden descansar y trabajar bien.
  • Calambres debido a la perdida de sales a través de la sudoración.
  • Síncope por calor se produce cuando se esta de pie e inmóvil en un sitio caluroso durante mucho tiempo por falta de riego al cerebro.
  • Deshidratación por perdida de líquidos a través del sudor.
  • Agotamiento por calor.
Medidas preventivas a adoptar:

Entre las medidas preventivas a adoptar para evitar los daños anteriores, tenemos:

  • Informar y formar a los trabajadores sobre los riesgos, efectos y medidas preventivas. Adiestrarles en el reconocimiento de los primeros síntomas de las afecciones del calor en ellos mismos y en sus compañeros y en la aplicación de los primeros auxilios.
  • Aclimatación del trabajador. Un trabajador no aclimatado tiene más posibilidades de sufrir dolencias relacionadas con el calor por lo que habrá controlar especialmente a los trabajadores de nueva incorporación o a aquellos que vienen de una ausencia prolongada (alrededor de 3 semanas). Dichos trabajadores necesitan un régimen de pausas mayor que el de los trabajadores no aclimatados que se ira reduciendo gradualmente hasta que el trabajador se aclimate completamente (el proceso puede durar entre 7 y 14 días).
  • También son más vulnerables al estrés térmico los trabajadores con enfermedades cardiovasculares, respiratorias, enfermedades de la piel, enfermedades de las glándulas sudoríparas, diabetes, insuficiencia renal, enfermedades gastrointestinales, epilepsia y enfermedades mentales son más vulnerables frente al estrés térmico por calor, por lo que no deberían trabajar en condiciones de calor extremo.
  • Disponer de sitios de descanso frescos, cubiertos o a la sombra, y permitir a los trabajadores descansar cuando lo necesiten y especialmente en cuanto se sientan mal.
  • Proporcionar agua fresca y aleccionar a los trabajadores para que la beban con frecuencia.
  • Modificar procesos de trabajo para eliminar o reducir la emisión de calor y humedad y el esfuerzo físico excesivo. Proporcionar ayuda mecánica para disminuir este último.
  • Reducir la temperatura en interiores favoreciendo la ventilación natural, usando ventiladores, aire acondicionado, etc.
  • Organizar el trabajo para reducir el tiempo o la intensidad de la exposición: establecer pausas fijas o mejor permitir las pausas según las necesidades de los trabajadores; adecuar los horarios de trabajo al calor del sol; disponer que las tareas de más esfuerzo se hagan en las horas de menos calor; establecer rotaciones de los trabajadores, etc.
  • Evitar comer mucho y las comidas grasientas; comer fruta, verduras; tomar sal con las comidas (esto último salvo problemas de hipertensión).
  • No tomar alcohol (cerveza, vino etc.) ni drogas. Evitar bebidas con cafeína (café, refrescos de cola, etc.) y también las bebidas muy azucaradas.
  • Usar ropa de verano, suelta, de tejidos frescos (algodón y lino) y colores claros que reflejen el calor radiante. Proteger la cabeza del sol (mejor con sombreros de ala ancha).
Primeros auxilios ante el estrés térmico:

En los casos de estrés térmico es extremadamente importante actuar con rapidez de ahí la importancia de instruir a los trabajadores y los mandos intermedios en el pronto reconocimiento de los síntomas del mismo. Ante un trabajador que muestra síntomas de estrés térmico actuaremos de la siguiente forma:
  • Alejaremos al trabajador del calor.
  • Llamaremos a los servicios de emergencias, comunicándoles los síntomas que sufre el trabajador y cualquier otra información que nos puedan solicitar.
  • Comenzamos maniobras de enfriamiento como tumbarle en lugar fresco, aflojarle o quitarle la ropa, envolverle en una tela o manta empapada en agua y abanicarle o sumerjirle en una piscina con agua fría. El trabajador estará vigilado continuamente hasta la llegada de los servicios de emergencia.
Más información:


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